¿Creéis en las segundas oportunidades? Si queréis hacerlo, os recomiendo ver el largometraje “No te olvidaré”, una historia de una segunda vida, y es que, “en una vida puede haber muchas otras vidas”.
En ocasiones, las circunstancias escapan a nuestros planes iniciales. Es el caso de los protagonistas de “No te olvidaré”: Kenna y Scotty son una pareja feliz, pero un evento repentino hará que sus vidas cambien para siempre. Tras pasar ella cinco años entre rejas, acusada de tener responsabilidad en el fallecimiento de su pareja, Scotty, vuelve a su ciudad de origen para conocer a su hija, Diem, de 4 años, pero la reconexión no será fácil.
Maika Monroe es Kenna Rowan, la protagonista, Scotty está interpretado por Rudy Pankow. El resto de personajes son Tyriq Whiters, que interpreta a Ledger, el mejor amigo de Scotty, y Lauren Graham junto a Bradley Whitford, a los abuelos de Diem.
Kenna escribe cartas a Scotty, que guarda como si fueran su mayor secreto, y a través de ellas comunica lo que siente. Son un medio de expresión, un recurso que también ha aparecido en otras películas como “Cartas a Julieta”, protagonizada por Amanda Seyfried.
La maternidad es un tema central, tratado con respeto. Yo no lo consideraría estrictamente un drama juvenil, no haría esa simplificación, es digna, y para cualquier perfil de público, lo catalogaría más bien como drama romántico.
El feeling entre los protagonistas es intenso, lo que da mayor atractivo a su desarrollo, es recomendable para fans de lo romántico. Pero también plantea otras cuestiones primarias: ¿Tienen derecho los abuelos a separar a su nieta de Kenna, basándose en el dolor que sienten por lo que ocurrió 5 años atrás? ¿Merece Kenna una segunda oportunidad y volver fácilmente a las vidas de sus suegros tras lo ocurrido?
Esta película, dirigida por Vanessa Caswill, es amena y tiene una ambientación apropiada. La autora del libro ha asesorado a la directora de la película durante el proceso, y esa mano queda patente, ya que hay cierta calidad en el resultado.
La película oscila entre una atmósfera acogedora y dramática propia del cine indie y el deseo de tener elementos de superproducción, pero la sensación es que la directora ha querido transmitir algo de sensibilidad, siendo un proyecto personal.
Lauren Graham, la icónica Lorelai Gilmore de “Las chicas Gilmore”, es la abuela. Su papel divertido y con don de gentes en la serie, da paso al de una abuela que se hace cargo de su nieta mientras la madre no puede hacerlo. Concentra momentos de diversión junto a su nieta, y alguno emocional con su nuera.
La banda sonora incluye una versión de la canción “Yellow” de Coldplay, un tema atemporal de un grupo que me encanta, su álbum “Parachutes” probablemente sea mi favorito de todos los que han hecho. Me devuelve a una época anterior, pero es un tema musical omnipresente y es como si el tiempo no hubiera pasado.
Este largometraje es una adaptación de un libro “superventas” de Coleen Hoover. El próximo proyecto de Hoover se llama “Verity” y se prevé que llegue a nuestras pantallas a finales de 2026 o principios de 2027.
“No te olvidaré”, como título, hace referencia a la protagonista y su deseo de mantener vivo el recuerdo de quien fue su pareja, Scotty, pero también de su imborrable recuerdo hacia su hija, Diem, y de una promesa explícita de no olvidarse de ella. Te hace creer en algo bonito, y mantener cierta esperanza en las situaciones, desde el realismo.
Las segundas oportunidades, la maternidad, el romance, las personas que vamos encontrando por el camino y la esperanza son cuestiones que se abordan en este largometraje.

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