Hoy es el Día Mundial de los Océanos 2026.
Voy a explicar un tratado muy relevante que busca proteger los océanos y su riqueza, además de dar la oportunidad a los países con diferentes capacidades económicas de participar en este hito, al menos, en teoría.
El Tratado Global de los Océanos (conocido formalmente en la ONU como el Tratado de Alta Mar o Acuerdo BBNJ) es el primer acuerdo internacional jurídicamente vinculante diseñado para salvaguardar y gestionar de forma sostenible las aguas internacionales.
El texto entró oficialmente en vigor el 17 de enero de 2026.
Regula la alta mar, es decir, todas aquellas zonas del océano que están más allá de las 200 millas náuticas de la costa. Estas aguas representan casi el 64% de la superficie oceánica y hasta ahora apenas tenían regulación.
El acuerdo introduce herramientas clave:
Creación de Santuarios Marinos (Áreas Marinas Protegidas): pretende cumplir el objetivo global conocido como 30x30 (proteger el 30% de la tierra y los océanos para el año 2030).
En estos santuarios de alta mar se restringirán total o parcialmente actividades humanas destructivas como navegación de alto impacto o la pesca industrial masiva. Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA): cualquier actividad comercial nueva que se pretenda realizar en aguas internacionales deberá ser sometida a estrictos estudios previos para medir su daño potencial al ecosistema.
Reparto equitativo de los Recursos Genéticos Marinos: El material genético de bacterias, esponjas o corales de las profundidades es muy valioso para la industria farmacéutica y cosmética. El tratado obliga a que los beneficios científicos y económicos derivados de estos descubrimientos se compartan de manera justa y transparente, sobre todo, apoyando a los países en desarrollo.
Transferencia de tecnología y fondos: Se establece la obligación de dotar de recursos a los países con menos capacidad económica para que también puedan vigilar, investigar y proteger el océano.
Debemos cuidar los océanos: uno de los aspectos más preocupantes son los plásticos, microplásticos y nanoplásticos, que flotan y se acumulan en el mar. Se forman auténticas islas de desechos plásticos en determinadas regiones. Estas toneladas de basura tienen impacto en la fauna y flora, que su vez consumimos los seres humanos y otros animales.
Debemos poner de nuestra parte para cuidar estas maravillas naturales.

Comentarios
Publicar un comentario