Steven Spielberg es un director de cine que ocupa un lugar destacado en el podio de los mejores directores de la historia, al menos para mí. La primera película que recuerdo ver en el cine es “Jurassic Park”, me quedé ojiplática con sus dinosaurios. Desde aquel largometraje, no me he perdido ninguno de los que ha hecho, además de ver clásicos anteriores.
“El día de la revelación” (2026) es una película sobre ovnis y ufología, una temática que no es novedosa en la filmografía del director estadounidense. Se considera la tercera parte de una trilogía compuesta por “Encuentros en la tercera fase (1977) y“E.T., el extraterrestre” (1982).
La existencia o no de los extraterrestres es una cuestión que quien más o quien menos se ha planteado en algún momento. Uno de los eventos históricos más relevantes en torno a esta cuestión fue el caso Roswell (1947), cuando un objeto volador no identificado (ovni) se estrelló en un rancho de Roswell, Nuevo México. Los militares estadounidenses afirmaron que era un globo meteorológico pero años más tarde, comenzaron a lanzarse teorías sobre extraterrestres. Incluso recuerdo una serie adolescente titulada “Roswell”, atractiva, que hablaba del tema, con romance juvenil incluido.
“El día de la revelación” es un largometraje que cruza dos vidas, la de Daniel Kellner (Josh O’Connor), un doctor en ciberseguridad muy bueno en matemáticas que custodia datos privados muy importantes; y la de Margaret Fairchild (Emily Blunt), una presentadora del tiempo que comienza a mostrar habilidades extrañas. Por cierto, la actriz también es coprotagonista de “El diablo viste de Prada”, actualmente en la cartelera española.
Destacaría la conexión y el feeling entre los intérpretes protagonistas. La actriz protagonista es sumamente expresiva con la mirada, emociona. Aprendió a recitar frases en coreano y ruso, además de inventar el lenguaje alienígena con chasquidos y ruidos bucales, sin hacer uso de la Inteligencia Artificial. El actor protagonista lleva buena parte del peso de la película. Ganó un premio Emmy y un Globo de Oro por su interpretación del príncipe Carlos joven en la tercera y cuarta temporada de la serie “The Crown”.
Spielberg se ha rodeado de parte de su equipo de confianza de sus películas más célebres para desarrollar esta historia. Desde David Koepp como guionista, hasta John Williams para la banda sonora.
Es un largometraje con un inicio potente, realmente quieres descubrir hacia dónde te conduce la trama. La parte central tiene más acción, es trepidante. La última parte tiene que ver estrictamente con la revelación masiva del secreto. Es ciencia ficción elevada, misteriosa, con una producción impecable, y que refleja la madurez cinematográfica y en edad del director. Los planos contrapicados siguen siendo su sello personal, con los que quiere mostrar majestuosidad.
Debo reconocer que no es la película que más me ha emocionado de Spielberg. Sin embargo, contiene muchos elementos que merecen la pena, es un director que lo que hace, lo hace muy bien, su talento natural y su amplia experiencia están presentes. La sala de cine estaba llena, un termómetro que mide las expectativas que sus películas siguen generando.
Los animales tienen relevancia en este largometraje, aparecen un ciervo, un zorro y un pájaro que son fundamentales para explicar el misterio que hay tras el comportamiento de Margaret y Daniel.
El misterio extraterrestre, la acción, la emoción, los misterios y la majestuosidad son elementos que considero están incluidos en el estreno más reciente de Steven Spielberg.

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