“Wild Horse Nine” es una coproducción británica y chilena dirigida por Martin McDonagh con buena mano. Este largometraje de humor negro está protagonizado por el actor John Malkovich, que demuestra estar absolutamente en forma, con una actuación sobresaliente. Junto a un solvente Sam Rockwell, interpretan a dos agentes de la CIA cuyo feeling me recuerda al de “Dos policías rebeldes”, pero en versión setentera. La memoria histórica forma parte de la película, sucede un tiempo antes del golpe en Santiago de Chile al presidente Allende.
En el año 1973, las Fuerzas Armadas de Chile, lideradas por Augusto Pinochet, llevaron a cabo un golpe de Estado, derrocando a Salvador Allende, hasta entonces presidente de Chile. A partir de entonces, comenzará una dictadura militar de 17 años. Las semanas previas están contextualizadas en la Isla de Pascua, donde se encuentran los “cabezones”, como los personajes los definen.
Destaca el humor crítico infalible del personaje de Malkovich. En el cine ha habido risas continuadas, gracias a las líneas de diálogo ingeniosas de un personaje irónico y característico tan peculiar como lo es, por ejemplo, “Doctor House”, la serie americana. Los diálogos son una delicia, en boca de los intérpretes no tienen desperdicio.
Los caballos son animales que están presentes a lo largo del metraje, una metáfora del personaje de Malkovich, salvajes, libres, pero también un deseo, una vía de escape para alguien cuyo sino es ineludible.
La ambientación es pacífica, la belleza de los paisajes verdes de la isla son una llamada a la calma, una antítesis a la vida del protagonista. La ambientación transmite paz, en contraposición a la violencia que los personajes cargan a sus espaldas.
La música me ha parecido importante, con temas en español y otros en inglés que enmarcan una época importante desde el punto de vista político-social. La música compuesta por Carter Burwell incluye folk, country alternativo y blues.
La textura de las imágenes es muy años 70 y el vestuario es coherente y te traslada inmediatamente a 1973. Solamente hay que fijarse en los automóviles o los teléfonos. También hay retazos de western deconstruido.
Es un largometraje con luz natural, encuadres abiertos, planos secuencia y diálogos con chispa. El largometraje es diversión irónica y humorística elevada a la enésima potencia. Una perla procedente de otros festivales internacionales como Venecia, que se presenta en la Sección Perlak del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
Como curiosidad, John Malkovich fue presidente del Jurado del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en 2017.
74 SSIFF
Sección Perlak

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