“Hamnet” es una película basada en hechos reales, un fragmento de la vida del dramaturgo inglés William Shakespeare y su mujer Anne Hathaway o Agnes. Lo primero que se explica en la película es que en escritos del siglo XVII se han encontrado alusiones a Hamlet y Hamnet. Una de las preguntas más buscadas durante los Globos de Oro fue “si estaba bien escrito”. No es un error ortográfico. Por aclararlo, Hamnet fue uno de los hijos de William y Agnes, mientras que “Hamlet” es la obra que nació cuatro años más tarde.
William Shakespeare (Paul Mescal) y su mujer Agnes o Anne Hathaway (Jessie Buckley) se conocen y tienen una conexión casi inmediata. Una circunstancia les lleva a otra y terminan emparejados y embarazados. A partir de ahí, se revelan los entresijos de una relación de pareja, el costumbrismo y la manera en la que cada uno de ellos afronta las visicitudes vitales. Los secundarios y de reparto son Jacobi Jupe, Noah Jupe y Joe Alwyn. Me ha gustado mucho Emily Watson, que tiene una gran capacidad de transmisión corporal.
Hay una conexión con la naturaleza, con la presencia de bosques y animales como un halcón, ya que la protagonista pasa largos ratos entre la vegetación durante la primera mitad de la película.
El largometraje tiene un grado de sensibilidad considerable, transmitido por su directora Chloé Zhao, que además es guionista de la película, y cuyos productores son Steven Spielberg y Sam Raimi. La directora ya unió a crítica y público con su largometraje “Nomadland” (2020), protagonizado por Frances McDormand. Por cierto, en el blog hicimos una crítica sobre esa película junto a “Minari”. La podéis ver aquí.
La música es envolvente, melódica y una prolongación natural del relato, yo me quedé literalmente pegada a la butaca mientras leía los créditos, algo que no suelo hacer normalmente.
Otra categoría destacable es el sonido, sobre todo la texturización en los primeros minutos, se escucha cómo el halcón picotea, el viento y los ruidos de la naturaleza con bastante claridad.
“Hamnet” es un largometraje dramático que cumple los requisitos estándar para lograr premios en los festivales de cine internacionales. Está siendo multinominada y multipremiada, especialmente en categorías de Mejor Actriz y Mejor Actor. Sin embargo, hace gala de una cierta lentitud, no en los acontecimientos que se desarrollan relativamente rápido, sino en el ritmo narrativo.
La maternidad, el dolor y la pérdida son temas contundentes del largometraje, que también rinde un homenaje al teatro en sus minutos finales. Está basado en un relato de Maggie O’Farrell.
Por lo visto, Shakespeare (siglos XVI-XVII) quería tanto a su mujer Anne Hathaway (Agnes) que prometió buscarla en vidas posteriores. Anne Hathaway, la actriz del siglo XXI, protagonista de películas como “Princesa por sorpresa” dice que cuando vio a su actual marido, Adam Shulman por primera vez, sintió un verdadero flechazo. Circulan retratos de William Shakespeare que es clavadito al marido de la actriz. Y ella se llama igual que Agnes, la mujer del dramaturgo. Curioso, ¿verdad?

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