Dirigir un biopic sobre “el rey del pop”, Michael Jackson, no es un asunto baladí. Su infancia, junto a sus cuatro hermanos, con quienes formaba el grupo musical “Jackson Five”, estuvo marcada por la exigencia de su padre, y su etapa adulta, por una autoexigencia interiorizada.
Su carrera musical se circunscribió a su faceta como cantante y culminó con la de compositor y con un talento natural para el baile. Él fue la definición de artista integral, pero en su caso, indudablemente, tenía un halo especial, al que se unía una personalidad única, con tintes infantiles y una férrea disciplina que fue el eje vertebrador de su vida.
La película, con alma de blockbuster, está dirigida por Antoine Fuqua, director de “Trainning Day”, y cuenta con un reparto en el que destaca Jaafar Jackson, cuyo apellido no es casualidad, más adelante contaré por qué, y Miles Teller.
Este largometraje está producido por LaToya Jackson, hermana de Michael Jackson. Si con ello asumimos que lo que se cuenta es verídico y ha sido previamente aprobado por ella, la persona con más influencia en Michael fue su padre. Alguien autoritario, ambicioso, exigente y en ocasiones excesivo en ciertos sentidos.
Hay mucha música, conciertos y temas icónicos como “Thriller” o “Billie Jean”. Se hace mención a más de 30 canciones pertenecientes al catálogo musical de Michael, una experiencia inmersiva desde el punto de vista musical.
He visto el largometraje en versión original subtitulada y la sesión de tarde estaba llenísima, tanto que no cabía nadie más. Michael Jackson genera pasiones, y no es para menos, era un artista con talentos múltiples, una celebridad con muchísimos fans que le idolatraban.
El actor protagonista, Jafaar Jackson, es muy parecido a Michael, tanto físicamente como en su manera de hablar y expresarse, su imitación en voz y baile es asombrosa, y la gran sorpresa es que es sobrino de Michael Jackson en la vida real, hijo de Jermaine Jackson, hermano de Michael. Adicionalmente, comentaré que se preparó para el papel durante más de dos años.
El tráiler musical de “Michael” ha sido el más visto de la historia hasta la fecha, ya que recibió más de 116 millones de visitas en las primeras 24 horas, superando incluso las visualizaciones del tráiler sobre el documental de la cantante Taylor Swift y su Eras Tour.
En cierto modo, “Michael” tiene ciertos aspectos análogos al biopic sobre Freddy Mercury y su grupo musical Queen, de hecho, uno de los productores ha participado en ambos largometrajes. Sin embargo, si este biopic no llegara a tener dos partes, quedaría la sensación de que falta ahondar en detalles más mediáticos, ya que no se hace referencia a determinadas circunstancias agridulces de su biografía. En ese sentido, me gustó más la película sobre Mercury, me pareció más real, una amalgama de luces y sombras.
Por otro lado, es respetable que se pretenda enfatizar el esfuerzo y talento musical de Michael Jackson, obviando detalles dolorosos que podrían menoscabar su relevancia artística. Pero me he quedado con la duda de si es una película completa o sólo la primera parte, ya que finaliza con la frase “la historia continúa” y además sólo recorre su vida hasta los años 90 aproximadamente.
Los entresijos, la vida familiar y el despegue de Michael como cantante independizado de su familia, son aspectos que se pueden ver en el biopic “Michael”, la historia vital de un artista musicalmente impecable, que nació para ser músico, vivió siendo músico y lo fue hasta el último día de su vida. Un artista vocacional que dio mucho de sí mismo, con una biografía digna de ser contada al gran público.

Comentarios
Publicar un comentario