Debo reconocer que He-Man y los Masters del Universo (2026) no era de mis primeras opciones. De hecho, la Fiesta del Cine ha sido entre el 8 y el 11 de junio, y se ha convertido en mi elección al límite, el día 11. Antes de esa película, he optado por ver “El drama”, con Zendaya y Robert Pattinson como protagonistas, y “Backrooms”, una película de miedo, a cargo de un cineasta de 20 años. Además, la taquilla de He-Man no ha sido especialmente abultada para la enorme inversión de esta superproducción de 200 millones de dólares. Puede que sea porque la franquicia de superhéroes por excelencia es Marvel, y Metro Goldwyn Mayer no es a priori un sello reconocido en relación a estas labores. Lo digo porque no creo que sea exactamente una cuestión de agotamiento con las franquicias como he leído en algún que otro artículo, personalmente, ya me estoy preparando para ver Spider-Man este verano.
El largometraje está dirigido por Travis Knight y protagonizado por Nicholas Galitzine, un actor y cantante británico-griego de 31 años que actualmente figura en otra película en la cartelera, titulada “Las ovejas detectives”. Pero seguro que más de uno o una le recuerda del largometraje “Corazones Malheridos”, que protagonizó junto a Sofía Carlson, reina de comedias y dramas románticos en Netflix. El antagonista, Skeletor, es interpretado por Jared Leto, y aparece totalmente irreconocible.
Este largometraje ofrece acción, pero sin sobresaturar, hay realidad, fantasía y es familiar. Adicionalmente, el protagonista es un poco paródico, mantiene un tono constante de comedia, lo que aporta ligereza a historia. Cuenta la vida de He-Man desde su infancia, hasta que se convierte en un joven común y corriente medio adaptado a su vida en la Tierra, que busca incesantemente una espada para poder volver a su reino.
La película de Metro Goldwyn Mayer es entretenida, y a pesar de su relativa floja taquilla, vaticino que cuando llegue a plataformas tendrá una repercusión positiva, tiene empaque y ofrece ingredientes variados.
En última instancia, hace referencia a los valores propios del héroe, que también se pueden aplicar a cualquier persona, al fin y al cabo, él encarna a una persona corriente y vive como tal. Es un protagonista cercano, amable, empático y agradable. Destaca por sus soft skills, habilidades sociales y emocionales, cae en gracia.
Los superhéroes, la acción, la fantasía, el cariz familiar, los valores humanos y el entretenimiento son característicos de este largometraje que engancha por su protagonista, cuya simpatía me recuerda ligeramente al protagonista de Ant-Man, el Hombre Hormiga que es un avenger, interpretado por Paul Rudd.

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