Vuelven las hermanas Owens. Sally, interpretada por Sandra Bullock, y Gillian, por Nicole Kidman, son la esencia de la brujería fraternal. En “Prácticamente magia 2”, la historia comienza cuando su antepasada, María Owens, con un poder casi ilimitado, lanza un hechizo que termina transformándose en una maldición para el resto del linaje de mujeres Owens. Si se enamoran de otra persona y le declaran sus sentimientos, esta perecerá de un modo irremediable. ¿Conseguirán Sally, Gillian, o las hijas de Sally, Kylie (Joey King) y Antonia (Maisie Williams) anular el efecto de ese hechizo?
En esta secuela se ha sustituido a las niñas de la primera película, Evan Rachel Wood, que ha lamentado que no contaran con ella desde la producción; y a Alexandra Artrip. Al ser la película de 1998, y haber pasado 28 años, las nuevas vástagas están interpretadas por Joey King y Maisie Williams. Junto a ellas, vuelven las inolvidables Dianne West y Stockard Channing como tías de las dos protagonistas.
Sandra Bullock, Nicole Kidman y Joey King son quienes más minutos concentran. Siento que a Maisie Williams (Antonia), la hija médica de la familia, se le da un papel muy secundario.
Hay varias escenas análogas a la primera parte, dirigidas a nostálgicos. Sin embargo, durante la primera mitad del metraje sentí que había “relleno”, que el entretenimiento era somero. La segunda parte se vuelve más interesante, hay un viaje de Estados Unidos a Londres, lo que le otorga un aire más tradicional y vintage al largometraje.
Por otra parte, hay ideas que son una auténtica joya, como que el amor entre hermanas es poderoso. Más que el amor romántico. Esa idea esencial ya se plasmó en otros largometrajes como “Frozen”, donde las hermanas Anna y Elsa eran un apoyo incondicional la una para la otra.
Qué puedo comentar de la excelsa biblioteca que tienen las protagonistas en la casa familiar, la referencia a la importancia de los tomos y su contenido, y cómo la palabra escrita heredada a través de los siglos puede arreglar los problemas del mundo. Otro tesoro.
La escena en que madre, hijas y tía saltan del tejado con sus zapatos de bruja, sus medias a rallas rojas y blancas y su paraguas volador mágico me hicieron recuperar la ilusión y la esperanza, es un momento característico de alegría y belleza mágica de ambos metrajes.
Veo un esfuerzo por intentar agradar a los fans. Sin embargo, es irregular tanto en el montaje como en el grado de entretenimiento continuista. Nuevamente, hay un intérprete masculino que corteja a Sally Owens, se llama Ian, y es interpretado por Lee Pace. Se intenta forzar el feeling entre ambos, pero, y aquí me remito a la primera película, la química que se daba entre el atractivísimo Aidan Quinn, detective investigador y Sally (Sandra Bullock), es insuperable.
Aunque hace tiempo que no veo el largometraje de 1998, siempre será mi favorito de los dos. Sin embargo, como amante de la original, valoro positivamente el intento de mantener la línea argumental, aunque la intensidad no consiga llegar a cotas altas en términos generales. Si eres amante de “Prácticamente magia”, seguro que no te perderás “Prácticamente magia 2”.
La magia, los libros, el amor fraternal, los hechizos, la importancia de la familia, el amor y la diversión son ingredientes de esta comedia romántica estadounidense de romance sobrenatural, dirigida por Susanne Bier, que no llega a emocionar como la primera, pero transmite mensajes que merece la pena interiorizar.

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