Este viernes ha entrado en vigor la normativa europea que prohíbe el comercio de los productos derivados de las focas en cualquiera de los 27 países de la Unión Europea, incluso los que se introducen sólo con fines de tránsito.
Se prevé algunas excepciones, como la captura de las focas que se realiza en países nórdicos con el fin de proteger a algunas especies marinas. También se permitirá la ejecución de la caza tradicional que llevan a cabo la etnia inuit, y la introducción de los productos sin fines comerciales en el caso de viajeros y turistas.
El reglamento impide la comercialización de productos como carne, aceite, grasa, órganos o pieles, por lo que no se podrán vender gorros, bolsos, guantes o botas fabricados con la piel de estos animales; también perjudica la comercialización de la gama de productos que contienen Omega 3, un derivado de la grasa de las focas.
La Asociación Nacional para la Defensa de los Animales (ANDA) se muestra muy satisfecha con la nueva legislación y en declaraciones a RTVE.es la consideran como "una victoria muy importante en la que España tuvo mucho que ver con la prohibición, ya que la votación española fue determinante para que el consejo diera el visto bueno al veto".
La mayor parte de productos derivados de las focas que se pueden encontrar en Europa provienen de países como Groenlandia, Noruega, Namibia y, Canadá. No obstante, también hay países dentro de la UE como Finlandia o Suecia que matan a estos animales y usan sus pieles.
Canadá, uno de los principales cazadores, ha calificado la medida como "una desgracia "argumentando que la medida dañará gravemente su economía.
Comentarios
Publicar un comentario